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Crítica

Ácido


La renovadora escultura de Aira Henao

Por Eduardo Serrano

En el bastante desolador panorama de la escultura colombiana contemporánea resulta verdaderamente estimulante encontrar la obra de Aira Henao, una artista cuya creatividad tridimensional es claramente producto de intensas consideraciones, tanto sobre las posibilidades estéticas y expresivas de inesperados materiales, como acerca de la pertinencia, tanto para ella como para el observador, de sus propios impulsos expresivos.

Su obra revela una clara conciencia de su tiempo y de las circunstancias de la sociedad contemporánea, pero también de su condición de mujer sujeta a afectos, experiencias y sentimientos algunos de los cuales transmite visualmente. Su obra pone al descubierto una gran facultad introspectiva y una total franqueza acerca de los hallazgos de sus cavilaciones, de su ensimismamiento frente al espejo, o de sus interrogaciones ante su propio cuerpo y semblante, como haciendo claro que el reconocimiento en su exterior de inquietudes interiores y recónditas, puede ayudarla a liberarse de lo superfluo y colaborar con el otro, y con la sociedad en general, en el reconocimiento de su propia esencia, de la sustancia de la vida, y por extensión, de los fundamentos del arte. El otro, a su vez, por la reacción que le suscitan sus trabajos, colabora en el examen de esas inquietudes y en su esclarecimiento.

Pero no obstante su contenido ambicioso y trascendente, su trabajo hace gala de un agudo sentido del humor, de una frescura reconfortante ante la aburrida solemnidad de la mayor parte de la del escultura actual en el país, así como de una recursividad que pone al descubierto los alcances de una inventiva sin ataduras, Si sus materiales son novedosos, su tratamiento de los mismos es innovador. Es decir, el oficio es de suma importancia en su producción, aunque no se trate de técnicas tradicionales ni de costosos elementos, sino por el contrario, en algunos casos de deshechos tecnológico y en otros de productos industriales, pero siempre cargados de sentido, unas veces por su significado original el cual "deconstruye" con frecuencia para otorgarle nuevas acepciones, y otras veces por el simbolismo que la artista les otorga a través de las funciones que les asigna o de las relaciones que les determina con otros materiales dentro de cada pieza.

La escultura de Aira Henao es simultáneamente profunda conceptualmente y deleitable formalmente; un indicio de que el arte del país está empezando a recuperar su ímpetu experimental y de que algunos artistas del país no sólo han comenzado a confrontar temáticas sin límites geográficos, estilísticos, o conceptuales, sino de que han aprendido a explorar la nueva situación que implica vivir en un mundo globalizado y con la libertad creativa que se respira en la escena artística contemporánea.


De punta en blanco

Por Jimena Peña Bennett

El cuerpo de obra de Aira Henao presenta escenas cotidianas como si se tratara de una Performance "sin-fin". La artista plantea realidades que quisiéramos cambiar, pero que simplemente las miramos de re-ojo. Nos despertamos despeinados y tratamos de organizar nuestros pelos, o en el espejo encontramos un lunar peludo que desearíamos evaporar.

Sus esculturas, grandes o pequeñas, son abruptas en el tamaño de su mensaje evidenciando esos detalles e invitándonos a enfrentar lo que nos revuelve el día a día, a ver los obstáculos que preferimos no detallar, no tocar y mas bien obviar.

Mediante una factura limpia y una técnica curiosa, las esculturas de Aira Henao no pasan desapercibidas ante un espectador que puede moverlas, tocarlas, integrarse y reírse con ellas.

Más allá de la agudeza y franqueza de una púas o de unos pelos, el lenguaje irónico de Aira Henao deja una estela en el aire que permite leer escenas como cuando al enfrentarnos a un espejo vemos situaciones tan incómodas como repugnantes, que a su vez van formando una miedosa barrera para cerrarnos ante el mundo exterior.

Sin embargo su obra es blanda y tersa sugiriendo una esperanza sobre lo que pasaría si enfrentásemos estos miedos. Las obras se convierten en una expectativa a lo que sucedería si ante un espejo nos viéramos de Punta en Blanco, si sintiéramos que más que querer aparentar ser impecables en el exterior, quisiéramos mostrar nuestra elegancia interior.

Ese interior que pocos dejan ver, ese, al que se tiene por costumbre proteger, al que erguimos con una rigidez espinosa. Ese interior es en sí mismo una Punta de lanza para combatir, porque es nuestra esencia la suave sorpresa que hará que ganemos la batalla.



Por Estefania Sokoloff

La corresponsabilidad, es un concepto que enaltece y valida las responsabilidades compartidas, las construcciones que suman las diferencias de opinión y que dan estructura a los valores intangibles.

El lenguaje plástico de Aira Henao esta cobijado bajo este concepto, porque como construcción, cada obra es apoyo y soporte de la siguiente y por ende son correspondientes tanto formal, conceptual como estructuralmente.

Su crecimiento profesional ha recorrido una variedad de territorios: la escenografía para teatro, el diseño gráfico, asistente de escultura con el maestro chileno Ángel Mayea para la temporada de ópera 2000 en el Teatro Colón de Bogotá. Esta condición le ha permitido a Henao conocer una variedad infinita de materiales y aprender de sus técnicas y manejos lo cual se transcribe en su obra en versatilidad y tenacidad, cualidades intrínsecas a su lenguaje.

Su cuerpo de obra profundiza sobre la materia, su relación con el espacio tanto físico como visual y la particularidad de cada uno de los procesos de construcción. Aira Henao es una artista "hacedora" que considera el reciclaje y la reutilización de materias encontradas para formular cada uno de sus desarrollos.

Esta relación de contacto directo se enraíza en la idea que los objetos guardan una memoria particular, un alma inmaterial que florece cuando es tratada con cuidado. Esta fórmula hace visible la corresponsabilidad entre el ser humano que construye la obra, quien la materializa y finalmente los que la disfrutan. Aira Henao nos invita a hacer parte de su metodología ofreciendo el beneplácito de la inclusión. 

Hiero tus palabras

Aira Henao